Cantándole a mi Huelva guapa.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Confianza.


.
Se hallaba un maestro sentado en su escritorio junto a la ventana preparando una charla para sus discípulos. De pronto se oyó algo parecido a una explosión, y vio como la gente corría como enloquecida de un lado para otro. Supo que se había reventado la presa, que el río se había desbordado y que la gente estaba siendo evacuada.

El maestro se dio cuenta de que el agua había alcanzado ya la calle donde él vivía y tuvo cierta dificultad para dominar el miedo que sentía. Pero se dijo a sí mismo: “Aquí estoy yo preparando una charla sobre la Providencia y ahora tengo la oportunidad de practicar lo que le enseño a otros. No debo huir con los demás sino quedarme aquí y confiar en que Dios me va a salvar.

Cuando el agua llegaba ya a la altura de su ventana pasó una barca llena de gente. ‘¡Salte adentro maestro!’, le gritaron. ‘No hijos míos’, respondió el maestro lleno de confianza. ‘Yo confío en Dios y El me va a salvar’.

El Maestro se subió al segundo piso y cuando el agua llegó hasta allí pasó otro bote lleno de gente que le gritaba que se subiera. Pero él se volvió a negar. Entonces se encaramó en lo alto del techo y cuando el agua ya le llegaba a las rodillas llegó un policía a rescatarlo en un bote de motor. ‘Muchas gracias —le dijo sonriendo—, pero ya sabe que yo confío en Dios y Él no me va a defraudar’.

El Maestro se ahogó y fue al cielo y lo primero que hizo fue preguntarle a Dios: ‘¿Por qué no fuiste a salvarme si yo confiaba en ti?’.

‘Bueno, la verdad es que yo envié tres botes a rescatarte y tú no te montaste en ninguno. ¿No lo recuerdas?’.

11 comentarios:

Ene dijo...

Vaya...

Elvis dijo...

Muy buena la parábola. A veces no reconocemos los salvavidas ni aunque pasen varias veces por delante de nuestras narices... Una pena.
Besos.

uxue dijo...

Muy bueno Gloria
Es bueno aceptar las ayudas que nos den, puede que una de ellas sea nuestra salvación en casos de apuro.

Un abrazo grande amiga

montse dijo...

Me temo que soy tan cegata como ese maestro. Sin querer a veces y a veces queriendo.

40añera dijo...

Si es que hay que coger el tren cuando pasa por tu puerta...

Un beso

METAMORFOSIS dijo...

yo soy de las que piensa que las oportunidades están para agarrarlas, ya que si no lo hacemos, lo hará otro y quien sabe si tendremos mas....Besos.

José Luis Martínez Clares dijo...

Ufffff, los maestros ya no tienen discípulos. Saludos cordiales

Gloriana dijo...

No podemos perder el tiempo no reconociendo las oportunidades que se nos brindan!

Besos, Gloria!

Tay / Irisada dijo...

Pues la parábola "toca" un pelín las conciencias, ¿eeeeh? Oye, como que me he visto un poco reflejada... Jozú qué bochorno...

Paulo Sotter dijo...

Não basta ter fé, deve-se estar atento aos sinais que a vida nos apresenta. Parabéns pelo post. Um abraço!

Gloria dijo...

Hola amigos, muchas gracias por vuestros comentarios, es un verdadero placer leeros.

Un abrazo.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...