En algún lugar del tiempo, más allá del tiempo, el mundo era gris. Gracias a los indios ishir, que robaron los colores a los dioses, ahora el mundo resplandece; y los colores del mundo arden en los ojos que los miran.
Ticio Escobar acompañó a un equipo de la televisión, que viajó al Chaco, desde muy lejos, para filmar escenas de la vida cotidiana de los ishir.
Una niña indígena perseguía al director del equipo, silenciosa sombra pegada a su cuerpo, y lo miraba fijo a la cara, de muy cerca, como queriendo meterse en sus raros ojos azules.
El director recurrió a los buenos oficios de Ticio, que conocía a la niña y entendía su lengua. Ella confesó:
–Yo quiero saber de qué color ve usted las cosas.
–Del mismo que tú –sonrió el director.
––¿Y cómo sabe usted de qué color veo yo las cosas?
Bocas del tiempo.
Eduardo Galeano.

15 comentarios:
Gloria, estoy con la niña. No todos vemos las cosas con la misma tonalidad.
Un abrazo.
Una pregunta que cabe para cada uno de nosotros... ¿de qué color vemos el mundo? Seguramente no es el mismo el tuyo que el mío, pero bienvenida sea esa diversidad.
Un beso.
HD
Los niños siempre dispuestos a hacer tambalear al más pintado. Me gustó.
Abrazos
Los niños acostumbran a dejarnos perplejos con sus preguntas y respuestas... un beso cielo ^.^
Hay preguntas y certezas en un niño que no dejan lugar a dudas.
Besos
El ver diferente nos hace ser unicos, saludos Pedro
dicen que nada es verdad... nada es mentira...todo depende del olor del cristal con que se mira...
MIL Y UN BESOS
Eso. Qué sabe nadie el color con que ven la vida los demás...
Me encanta Galeano.
Un abrazo
El color de las cosas no es igual para todos, depende del estado de humor y nuestra percepción, que no es igual para todos.
Interesante escrito Gloria, da qué pensar.
Un abrazo grandote amiga
Cara amiga:
A la infancia, que es la más hermosa y afortunada etapa del hombre, se la atormenta de mil maneras, con mil angustias, temores, agobios que provienen de la educación y de la instrucción, hasta tal punto que ese hombre adulto que habla con el niño, aun en medio de la felicidad que haya podido lograr en la vida, aceptaría volver a ser niño, para poder mirar el mundo desde los ojos del pequeño ishir...
Un abrazo.
Genial tu comentario. Gracias.
!Muy bueno, Gloria! ¿qué sabemos de lo que piensan y ven las otras personas? poco.
Mi hijo, que es un poco daltónico y ve los colores al revés que los demás resulta que también el cree y piensa en todo al revés que los demás.
Un abrazo!
Hola Manulondra. Decirte a ti y a tu hijo que los daltónicos no vemos las cosas "ni al revés, ni diferentes" a los demás. El daltónico confunde los tonos pasteles, los suaves, y es incapaz de retener en la memoria un color determinado por mucho tiempo. Sin embargo, no hay daltónico que no diferencie entre el verde de una lata de Seven Up y el rojo de una de Cocacola.
"No vemos todo diferente"... si acaso un poco light.
Gran entrada..
un abrazo!
Eso es cierto, y como sabe de que color lo veía..hejejejje, ella seguro que se pinta , pero no para esconderse..como otros...un beso desde Murcia..y muy buena entrada...seguimos..
Grande, Eduardo Galeano.
Como dice el dicho: Uno no conoce al otro hasta que se calza sus zapatos.
Besos, Gloria.
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